Desde luego, empleo el título de aquella canción de Presuntos Implicados como ironía para el sentido de esta entrada del blog. O quizá como pregunta. Cómo hemos cambiado... Aunque en realidad, ¿hemos cambiado?
El viernes pasado, durante una comida con amigos en la vecina localidad de Aspe, atraídos por el maravilloso menú de las Jornadas Gastronómicas del restaurante Ya, un profesor del instituto IES Vinalopó de Novelda me comentó que les puso a sus alumnos una serie de anuncios publicitarios españoles de los 60 para que observaran el lenguaje machista de la época.
Uno de esos anuncios era este.
Totalmente desconcertante. Si buscan por Internet, en Youtube, podrán encontrar más. Sin embargo, incluso más desconcertantes que el anuncio en sí son los comentarios (estos ya de época reciente) que lo acompañan. Propios de la caverna en el que algunos seres humanos seguimos instalados. Muchos todavía no han abandonado el cascarón.
¿Hacia dónde caminamos? ¿Podremos conseguir algún día una verdadera igualdad, que comienza en casa y/o en la escuela infantil con programas adecuados a según qué niveles?
Porque está claro que este tipo de publicidad vista ahora puede llegar a sonrojarnos, pero lo que no se debe tolerar es que todavía existan personas, desde las instituciones públicas, los partidos políticos, las escuelas o los medios de comunicación, que sigan dándole cancha a una serie de comportamientos sexistas y denigrantes que todos creíamos olvidados.
Pues igual que ahora nos sonrojamos con este anuncio de coñac, quizá nuestros nietos tengan que sonrojarse algún día con las declaraciones actuales de Salvador Sostres, Sánchez Dragó, Rocío Casanova y otros tantísimos contertulios y periodistas (la mayoría de ellos subvencionados por Comunidades Autónomas a través de sus televisiones pagadas con los impuestos de todos los ciudadanos), y sin duda alguna pensarán lo mismo que nosotros hoy: ¿hemos cambiado realmente? ¿Hemos evolucionado en algo?
martes, 19 de abril de 2011
jueves, 14 de abril de 2011
¿Nos merecemos eso?
Últimamente estamos asistiendo, con un hálito de sorpresa e incredulidad, a una defensa a ultranza de los trabajadores por parte del Partido Popular. Las declaraciones públicas de los máximos dirigentes giran en torno a ellos. Su preocupación primera, media y última es el trabajador. Esto que debería ser constante y general en todos los ámbitos de la política se convierte en eso que he dicho al principio, sorpresa e incredulidad, cuando hablamos de algunos partidos políticos. Y es que no se nos puede tratar de engañar: el PP, cuando hace algo, siempre tiene en mente un fin que ansía alcanzar.
Así lo pudimos ver en el Pleno municipal correspondiente al mes de abril.
Debido a la falta de liquidez de la gran mayoría de ayuntamientos (los ingresos han caído, fruto del descenso de la construcción; lejos quedan las épocas del ladrillazo...), y Novelda no es menos, muchas asociaciones tardan en cobrar sus respectivas subvenciones. Una de ellas, una de las más importantes para el devenir de las sociedades porque afecta a la educación (base de la formación de los seres humanos), es la Asociación Noveldense de Estudiantes Universitarios (ANEU). Yo mismo formé parte de esa asociación en mis años de estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante. Desde el Ayuntamiento se les ofreció la posibilidad de cobrar una parte de la subvención adeudada de forma inmediata, gracias a unos ingresos recientes en las arcas municipales, a lo que se negaron. Otros colectivos no se negaron a recibir esa parte de su subvención y ya la han cobrado. Por el contrario, ANEU prefirió esperarse y cobrar toda la cuantía de la subvención de una sola vez; su respuesta inmediata fue manifestarse en los soportales del Ayuntamiento antes del Pleno y luego asistir al mismo.
Posiblemente, de verme en esa misma situación, hubiera respondido de igual forma. Su comportamiento, totalmente cívico y serio, fue un ejemplo para cualquier futura reivindicación. Su manifestación, totalmente comprensible, fue un ejercicio de democracia que respeto y entiendo.
Por otro lado, los estudiantes saben, la ANEU sabe y el resto de asociaciones saben y desean que la crisis económica mundial, más aguda en nuestro país (y sobre todo en nuestra tierra) debido a ese urbanismo agresivo que la derecha se encargó de fomentar y favorecer, pasará pronto y todas las subvenciones prometidas y firmadas se pagarán. Esa es la intención del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Novelda. Esa debería ser, también, la intención de todos los grupos políticos, ya sea con representación municipal o sin ella.
Lo que sí está claro es que es lícito manifestarse. En eso consiste la libertad de expresión. Una libertad de expresión en la que el Partido Popular de Novelda no creía, ni desde luego sigue creyendo, cuando en la legislatura pasada se cacheaba a la gente antes de entrar al Pleno o se desalojaba el salón al antojo del Presidente o se llegaba a paralizar la ayuda económica a revistas culturales cuando el contenido no era el «deseado»...
Digo esto porque si consideramos a los estudiantes como trabajadores no remunerados (y deseo que nadie equivoque la metáfora) que se labran su futuro, la ANEU podría ser una especie de sindicato estudiantil donde los universitarios expresan sus opiniones y canalizan sus dudas y problemas, además de constituirse en el órgano competente para recibir y solicitar cuantas ayudas quieran y necesiten. Y el PP de Novelda no cree en los sindicatos, no cree en la libertad de reunión y expresión, no cree en la diversidad de opiniones.
A las pruebas me remito.
Un simpatizante del PP colgó en el muro de su Facebook el siguiente mensaje:
Sin entrar a analizar las diferentes faltas de ortografía que se pueden llegar a cometer en apenas dos líneas de texto, uno de los actuales concejales del grupo popular clicó sobre el botón de «me gusta», asumiendo ese discurso que, además de ir en contra de las libertades del individuo, pretende anular uno de los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (concretamente el 23.4: «Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses») y, lo que es más grave, el artículo 7 de la Constitución Española:
Así lo pudimos ver en el Pleno municipal correspondiente al mes de abril.
Debido a la falta de liquidez de la gran mayoría de ayuntamientos (los ingresos han caído, fruto del descenso de la construcción; lejos quedan las épocas del ladrillazo...), y Novelda no es menos, muchas asociaciones tardan en cobrar sus respectivas subvenciones. Una de ellas, una de las más importantes para el devenir de las sociedades porque afecta a la educación (base de la formación de los seres humanos), es la Asociación Noveldense de Estudiantes Universitarios (ANEU). Yo mismo formé parte de esa asociación en mis años de estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante. Desde el Ayuntamiento se les ofreció la posibilidad de cobrar una parte de la subvención adeudada de forma inmediata, gracias a unos ingresos recientes en las arcas municipales, a lo que se negaron. Otros colectivos no se negaron a recibir esa parte de su subvención y ya la han cobrado. Por el contrario, ANEU prefirió esperarse y cobrar toda la cuantía de la subvención de una sola vez; su respuesta inmediata fue manifestarse en los soportales del Ayuntamiento antes del Pleno y luego asistir al mismo.
Posiblemente, de verme en esa misma situación, hubiera respondido de igual forma. Su comportamiento, totalmente cívico y serio, fue un ejemplo para cualquier futura reivindicación. Su manifestación, totalmente comprensible, fue un ejercicio de democracia que respeto y entiendo.
Por otro lado, los estudiantes saben, la ANEU sabe y el resto de asociaciones saben y desean que la crisis económica mundial, más aguda en nuestro país (y sobre todo en nuestra tierra) debido a ese urbanismo agresivo que la derecha se encargó de fomentar y favorecer, pasará pronto y todas las subvenciones prometidas y firmadas se pagarán. Esa es la intención del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Novelda. Esa debería ser, también, la intención de todos los grupos políticos, ya sea con representación municipal o sin ella.
Lo que sí está claro es que es lícito manifestarse. En eso consiste la libertad de expresión. Una libertad de expresión en la que el Partido Popular de Novelda no creía, ni desde luego sigue creyendo, cuando en la legislatura pasada se cacheaba a la gente antes de entrar al Pleno o se desalojaba el salón al antojo del Presidente o se llegaba a paralizar la ayuda económica a revistas culturales cuando el contenido no era el «deseado»...
Digo esto porque si consideramos a los estudiantes como trabajadores no remunerados (y deseo que nadie equivoque la metáfora) que se labran su futuro, la ANEU podría ser una especie de sindicato estudiantil donde los universitarios expresan sus opiniones y canalizan sus dudas y problemas, además de constituirse en el órgano competente para recibir y solicitar cuantas ayudas quieran y necesiten. Y el PP de Novelda no cree en los sindicatos, no cree en la libertad de reunión y expresión, no cree en la diversidad de opiniones.
A las pruebas me remito.
Un simpatizante del PP colgó en el muro de su Facebook el siguiente mensaje:
Sin entrar a analizar las diferentes faltas de ortografía que se pueden llegar a cometer en apenas dos líneas de texto, uno de los actuales concejales del grupo popular clicó sobre el botón de «me gusta», asumiendo ese discurso que, además de ir en contra de las libertades del individuo, pretende anular uno de los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (concretamente el 23.4: «Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses») y, lo que es más grave, el artículo 7 de la Constitución Española:
Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.
El PP de Novelda, y por extensión suponemos que el PP regional del imputado Camps o el PP nacional de Mariano Rajoy, parece no creer en los sindicatos, parece no creer en esa libertad individual para sindicarse que se define en nuestra Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. ¿El PP de Novelda quiere devolvernos a las épocas preconstitucionales?
Eso es lo que se nos viene, señoras y señores, ciudadanas y ciudadanos de Novelda. Esto es lo que se nos viene...
De este modo, toda esa pretendida defensa de los trabajadores, ese vídeo grabado por las NN.GG. de Novelda en defensa de los estudiantes (pero aprovechando la ocasión para criticar al equipo de gobierno), todo ese discurso de la creación de empleo por parte de la representante de la trama Gürtel en Novelda (actual Presidenta de Les Corts y alcaldable por el PP) cuando el empleo es competencia de la Comunitat Valenciana...; todo eso, decía, ¿qué significa entonces?
La respuesta es sencilla. Todo es una postura. Un gesto. Una mentira.
Su solución para la crisis es eliminar los sindicatos (eliminando la voz de los trabajadores y dando vía libre a los despidos masivos de funcionarios públicos que ya nos anticipó Rajoy), privatizar la educación y la sanidad (el que quiera saber y conocimiento o quiera estar sano que lo pague, algo que ya está pasando en nuestra Comunitat) y destruir el estado de bienestar social creado durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero (eliminando cualquier Ley que no les interese a ellos o a sus instituciones afines), todo ello controlando los medios de comunicación, tal y como se puede ver en Tele Madrid y Canal 9, regresando a los años anteriores a 2004 de TVE; es decir, un ente al servicio del poder y del partido en el Gobierno.
Esto es lo que se nos viene encima.
Y su solución es eliminar los sindicatos, definidos por el DRAE como «asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos y sociales de sus miembros».
Ahora ya sabemos sus intenciones. ¿De verdad nos los merecemos?
Eso es lo que se nos viene, señoras y señores, ciudadanas y ciudadanos de Novelda. Esto es lo que se nos viene...
De este modo, toda esa pretendida defensa de los trabajadores, ese vídeo grabado por las NN.GG. de Novelda en defensa de los estudiantes (pero aprovechando la ocasión para criticar al equipo de gobierno), todo ese discurso de la creación de empleo por parte de la representante de la trama Gürtel en Novelda (actual Presidenta de Les Corts y alcaldable por el PP) cuando el empleo es competencia de la Comunitat Valenciana...; todo eso, decía, ¿qué significa entonces?
La respuesta es sencilla. Todo es una postura. Un gesto. Una mentira.
Su solución para la crisis es eliminar los sindicatos (eliminando la voz de los trabajadores y dando vía libre a los despidos masivos de funcionarios públicos que ya nos anticipó Rajoy), privatizar la educación y la sanidad (el que quiera saber y conocimiento o quiera estar sano que lo pague, algo que ya está pasando en nuestra Comunitat) y destruir el estado de bienestar social creado durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero (eliminando cualquier Ley que no les interese a ellos o a sus instituciones afines), todo ello controlando los medios de comunicación, tal y como se puede ver en Tele Madrid y Canal 9, regresando a los años anteriores a 2004 de TVE; es decir, un ente al servicio del poder y del partido en el Gobierno.
Esto es lo que se nos viene encima.
Y su solución es eliminar los sindicatos, definidos por el DRAE como «asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos y sociales de sus miembros».
Ahora ya sabemos sus intenciones. ¿De verdad nos los merecemos?
domingo, 10 de abril de 2011
Una ética sin estética
Ya he hablado en alguna ocasión de esa maravillosa obrita de Immanuel Kant, Fundamentación de la metafísica de las costumbres. En ella, el filósofo formula el imperativo categórico, con tres puntos esenciales:
1. Obra solo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal.
2. Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca solo como un medio.
3. Obra como si por medio de tus máximas fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines.
Esto lo podríamos trasladar a la esfera política.
El imperativo categórico kantiano no se cumple en el Partido Popular, en ninguno de los tres postulados. Sin ánimo de generalizar, claro está. Pero lo cierto es que, de hecho, muchos de los que firmaron aquel manifiesto anticorrupción (un documento más de cara a la galería que otra cosa) ponen en duda la transparencia y honradez en sus movimientos políticos. Incluso, desde las mismas filas, síntoma de una diáspora popular más que evidente, ya se alzan voces críticas contra la total permisibilidad y tolerancia de la corrupción en el ejercicio de lo público de la cual hace gala Mariano Rajoy.
Hoy, en el diario El País, hay un reportaje sobre la corrupción presente en las candidaturas a las próximas municipales y autonómicas. No se salva ninguno de los partidos mayoritarios (ni siquiera Izquierda Unida).
Dice El País que «los dos partidos mayoritarios [...] —y, en menor medida, otros partidos— llevarán previsiblemente imputados en sus listas el 22 de mayo. Mientras el PP incluirá a imputados e implicados en algunos de los más graves casos de corrupción —Gürtel y Brugal—, los imputados del PSOE lo son fundamentalmente por casos menores de pequeñas y medianas localidades», y en general por denuncias del partido conservador y no por la Fiscalía Anticorrupción.
«El País ha hecho un rastreo de las candidaturas en siete comunidades autónomas —las que reúnen la mayor parte de las corruptelas que investigan los tribunales y que más escándalo han desencadenado—, señalando solo las causas judiciales relacionadas con corrupción, prevaricación urbanística y delitos contra la ordenación del territorio en los que se puede suponer algún tipo de trato de favor o tráfico de influencias. Si se tienen en cuenta otros delitos, el resultado es que más de 80 candidatos —más del 50% del PP y cerca del 35% del PSOE— están implicados en casos que investiga la justicia. Con todas las comunidades, superan el centenar. Algunos son de gran dimensión, como la red Gürtel; otros tienen que ver con cuestiones aparentemente menores. Pero todos afectan al ejercicio público del poder».
Han leído bien. Más de la mitad de los candidatos del Partido Popular están implicados en casos de corrupción.
En lo que nos atañe, en nuestra Comunitat Valenciana, el Partido Popular presenta una candidatura plagada de imputados. El primero Francisco Camps, «imputado por recibir presuntamente trajes gratis de un empresario —Álvaro Pérez, El Bigotes— al que el Gobierno valenciano adjudicó decenas de contratos a dedo. Mariano Rajoy ha confirmado esta semana que aunque Camps vaya a juicio durante la campaña seguirá siendo el cabeza de lista».
No es el único. Con Camps «irán otros implicados en el caso (en el que se investiga también la presunta financiación ilegal del PP): Ricardo Costa, ex secretario general del PP valenciano; Vicente Rambla, vicepresidente primero del Gobierno; Milagrosa Martínez, presidenta del Parlamento regional; el diputado David Serra, y la tesorera del partido, Yolanda García».
Un suma y sigue. No les cansaré.
Todo ello demuestra que a esa supuesta ética contra la corrupción no le sigue una estética clara y demostrable. Solamente unos cuantos de entre las filas populares han dado la voz de alarma. Su foto venía en la portada del diario Información.
Ellos son los que no quieren que, en lo que nos atañe a Novelda ahora, la actual Presidenta de Les Corts, doña Milagrosa Martínez, figure en sus listas. En sus propias listas. Y si ellos no la quieren, ¿nosotros nos la merecemos?
1. Obra solo de forma que puedas desear que la máxima de tu acción se convierta en una ley universal.
2. Obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca solo como un medio.
3. Obra como si por medio de tus máximas fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines.
Esto lo podríamos trasladar a la esfera política.
El imperativo categórico kantiano no se cumple en el Partido Popular, en ninguno de los tres postulados. Sin ánimo de generalizar, claro está. Pero lo cierto es que, de hecho, muchos de los que firmaron aquel manifiesto anticorrupción (un documento más de cara a la galería que otra cosa) ponen en duda la transparencia y honradez en sus movimientos políticos. Incluso, desde las mismas filas, síntoma de una diáspora popular más que evidente, ya se alzan voces críticas contra la total permisibilidad y tolerancia de la corrupción en el ejercicio de lo público de la cual hace gala Mariano Rajoy.
Hoy, en el diario El País, hay un reportaje sobre la corrupción presente en las candidaturas a las próximas municipales y autonómicas. No se salva ninguno de los partidos mayoritarios (ni siquiera Izquierda Unida).
Dice El País que «los dos partidos mayoritarios [...] —y, en menor medida, otros partidos— llevarán previsiblemente imputados en sus listas el 22 de mayo. Mientras el PP incluirá a imputados e implicados en algunos de los más graves casos de corrupción —Gürtel y Brugal—, los imputados del PSOE lo son fundamentalmente por casos menores de pequeñas y medianas localidades», y en general por denuncias del partido conservador y no por la Fiscalía Anticorrupción.
«El País ha hecho un rastreo de las candidaturas en siete comunidades autónomas —las que reúnen la mayor parte de las corruptelas que investigan los tribunales y que más escándalo han desencadenado—, señalando solo las causas judiciales relacionadas con corrupción, prevaricación urbanística y delitos contra la ordenación del territorio en los que se puede suponer algún tipo de trato de favor o tráfico de influencias. Si se tienen en cuenta otros delitos, el resultado es que más de 80 candidatos —más del 50% del PP y cerca del 35% del PSOE— están implicados en casos que investiga la justicia. Con todas las comunidades, superan el centenar. Algunos son de gran dimensión, como la red Gürtel; otros tienen que ver con cuestiones aparentemente menores. Pero todos afectan al ejercicio público del poder».
Han leído bien. Más de la mitad de los candidatos del Partido Popular están implicados en casos de corrupción.
En lo que nos atañe, en nuestra Comunitat Valenciana, el Partido Popular presenta una candidatura plagada de imputados. El primero Francisco Camps, «imputado por recibir presuntamente trajes gratis de un empresario —Álvaro Pérez, El Bigotes— al que el Gobierno valenciano adjudicó decenas de contratos a dedo. Mariano Rajoy ha confirmado esta semana que aunque Camps vaya a juicio durante la campaña seguirá siendo el cabeza de lista».
No es el único. Con Camps «irán otros implicados en el caso (en el que se investiga también la presunta financiación ilegal del PP): Ricardo Costa, ex secretario general del PP valenciano; Vicente Rambla, vicepresidente primero del Gobierno; Milagrosa Martínez, presidenta del Parlamento regional; el diputado David Serra, y la tesorera del partido, Yolanda García».
Un suma y sigue. No les cansaré.
Todo ello demuestra que a esa supuesta ética contra la corrupción no le sigue una estética clara y demostrable. Solamente unos cuantos de entre las filas populares han dado la voz de alarma. Su foto venía en la portada del diario Información.
Ellos son los que no quieren que, en lo que nos atañe a Novelda ahora, la actual Presidenta de Les Corts, doña Milagrosa Martínez, figure en sus listas. En sus propias listas. Y si ellos no la quieren, ¿nosotros nos la merecemos?
lunes, 4 de abril de 2011
Gracias, Novelda
Ayer, domingo día 3 de abril, tuvo lugar la III Festa del Xanxullo en la Glorieta de Novelda, un evento gastronómico de carácter benéfico que organizamos desde la Concejalía de Turismo.
A pesar de la amenaza de lluvia que hacía peligrar su realización, el día amaneció despejado y, aunque a lo largo de la mañana fue nublándose, el calor y la basca hizo aparición y al final la jornada fue del todo agradable. Aquí tienen dos fotografías del parque a primera hora; luego vino muchísima más gente.
El xanxullo es un aperitivo típico de Novelda, un plato con una base de patatas fritas de bolsa sobre la que se colocan mejillones, almendras, aceitunas, berberechos, boquerones, etc. El que se servía en la Festa costaba cinco euros e iba acompañado de una serie de vales canjeables por las consumiciones que ofrecían las empresas colaboradoras (canapés, pizzas, zumos, refrescos...). Toda la recaudación fue a parar a la Asociación del Parkinson.
La Glorieta, como se ha podido comprobar, estuvo llena desde primera hora de la mañana. Como se suele decir, no cabía ni un alfiler. Y, lo más importante, la recaudación superó todas las expectativas, superándose con creces la del año pasado.
Después de tres años, después de celebrar este evento benéfico para las asociaciones del Alzheimer, la Fibromialgia y el Parkinson, podemos decir que se ha consolidado entre la población. Por eso el título del artículo: un gracias enorme para todos. Para la Asociación, para las empresas colaboradoras, para los participantes del concurso, para quienes se volcaron con su asistencia, para el personal de la Concejalía de Turismo... Para todos. Todos los que ayer pisaron la Glorieta lo hicieron por una buena causa. Todos los que acudieron a la llamada de Turismo lo hicieron para ayudar a la labor de la Asociación del Parkinson.
Después de tres años, como decía, la Festa del Xanxullo se ha consolidado en el calendario de las actividades que creamos y organizamos desde la Concejalía de Turismo: Jornadas Gastronómicas, Ruta del Tapeo, Trofeo de Cocina con Azafrán, participación en la Ruta provincial del Vino, etcétera. Todas estas actividades, iniciadas durante la presente legislatura, destacan por su austeridad en el gasto y la repercusión generada en los hosteleros, rompiendo la tónica de años anteriores.
Entre ellas está la Festa del Xanxullo, una actividad benéfica duramente criticada por la oposición desde su primera edición, críticas que finalmente se han diluido ante la evidencia del éxito, la alta participación y, ante todo, el beneficio social que recae en asociaciones y colectivos de nuestra ciudad.
La IV Festa del Xanxullo ya está en marcha. Novelda lo merece. Novelda responde. Gracias, Novelda.
A pesar de la amenaza de lluvia que hacía peligrar su realización, el día amaneció despejado y, aunque a lo largo de la mañana fue nublándose, el calor y la basca hizo aparición y al final la jornada fue del todo agradable. Aquí tienen dos fotografías del parque a primera hora; luego vino muchísima más gente.
El xanxullo es un aperitivo típico de Novelda, un plato con una base de patatas fritas de bolsa sobre la que se colocan mejillones, almendras, aceitunas, berberechos, boquerones, etc. El que se servía en la Festa costaba cinco euros e iba acompañado de una serie de vales canjeables por las consumiciones que ofrecían las empresas colaboradoras (canapés, pizzas, zumos, refrescos...). Toda la recaudación fue a parar a la Asociación del Parkinson.
La Glorieta, como se ha podido comprobar, estuvo llena desde primera hora de la mañana. Como se suele decir, no cabía ni un alfiler. Y, lo más importante, la recaudación superó todas las expectativas, superándose con creces la del año pasado.
Después de tres años, después de celebrar este evento benéfico para las asociaciones del Alzheimer, la Fibromialgia y el Parkinson, podemos decir que se ha consolidado entre la población. Por eso el título del artículo: un gracias enorme para todos. Para la Asociación, para las empresas colaboradoras, para los participantes del concurso, para quienes se volcaron con su asistencia, para el personal de la Concejalía de Turismo... Para todos. Todos los que ayer pisaron la Glorieta lo hicieron por una buena causa. Todos los que acudieron a la llamada de Turismo lo hicieron para ayudar a la labor de la Asociación del Parkinson.
Después de tres años, como decía, la Festa del Xanxullo se ha consolidado en el calendario de las actividades que creamos y organizamos desde la Concejalía de Turismo: Jornadas Gastronómicas, Ruta del Tapeo, Trofeo de Cocina con Azafrán, participación en la Ruta provincial del Vino, etcétera. Todas estas actividades, iniciadas durante la presente legislatura, destacan por su austeridad en el gasto y la repercusión generada en los hosteleros, rompiendo la tónica de años anteriores.
Entre ellas está la Festa del Xanxullo, una actividad benéfica duramente criticada por la oposición desde su primera edición, críticas que finalmente se han diluido ante la evidencia del éxito, la alta participación y, ante todo, el beneficio social que recae en asociaciones y colectivos de nuestra ciudad.
La IV Festa del Xanxullo ya está en marcha. Novelda lo merece. Novelda responde. Gracias, Novelda.
martes, 29 de marzo de 2011
El problema somos nosotros; la solución también
Hace unos días publicaba una entrada en este mismo blog titulada «La economía destructiva». Comenzaba citando el discurso que Gordon Gekko, genialmente interpretado por segunda vez por Michael Douglas, dirigía a un auditorio entregado en Wall Street 2: el dinero nunca duerme, al principio de la película. Entonces solo puse el texto; aquí tienen el corte de vídeo de esa escena.
Tiene razón Sulak Sivaraksa: «La gente es responsable de la calidad de sus políticos». Si no exigimos unos políticos honrados, la democracia perderá valor, cayendo en el rancio autoritarismo, un marco político donde la falta de honestidad acapara la escena pública y los medios de comunicación pagados por los ciudadanos (Canal 9 a la cabeza) son trampolines para la propaganda pura y dura en los que cualquier tipo de debate crítico es sesgado y solo existe y se permite un único mensaje: quien gobierna es el mejor; los demás son peores.
Sigue Sulak:
Pero dejemos que Sulak siga iluminándonos:
En ese caso, Sulak Sivaraksa nos dice que «cuando los políticos son arrogantes, recalcitrantes, trabajan demasiado estrechamente con los militares, se mantienen por encima de los ciudadanos o desdeñan a los individuos progresistas, su poder solo será un obstáculo para el cambio y pondrá en peligro su propia viabilidad». Y eso que el mismo Sulak se define como un «conservador radical»...
Tras esta explicación, el libro cita el propósito del antiguo rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, aquel de sustituir el Producto Nacional Bruto (PNB) por la Felicidad Nacional Bruta (FNB). Expone, además, algunos indicadores de esa felicidad.
Volviendo al inicio de esta entrada, al vídeo con el discurso de Gordon Gekko: ¿de verdad creemos que quienes nos sacarán de esta crisis son aquellos que nos han metido en ella? ¿De verdad podemos confiar en unos gobernantes que promueven y propugnan la especulación como forma de crear riqueza? ¿Es que no hemos aprendido nada?
El problema fue nuestro, de la especulación de los pueblos y de la decadencia de una clase política más preocupada por perpetuarse en el poder que por intentar mejorar la vida de los demás. La solución también es nuestra. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de decidir. Cada uno de nosotros tiene la libertad de decidir. Que nadie nos la robe. Que nada nos la robe.
Quiero terminar citando un fragmento de las escrituras budistas con el que Sulak Sivaraksa cierra el capítulo dedicado a la gobernanza moral:
Al final de esa entrada explicaba que quizá ese libro de la ficción ya está publicado. Me lo regaló un amigo editor. El libro, La sabiduría de la sostenibilidad. Economía budista para el siglo XXI, está escrito por Sulak Sivaraksa y editado por Ediciones Dharma. Expone una alternativa a toda esta globalización desmesurada donde el individuo desaparece en pro de los beneficios gananciales.
Altamente recomendable en todas y cada una de sus apenas cien páginas, La sabiduría de la sostenibilidad se vuelve indispensable en estos tiempos modernos, y es casi obligatoria una segunda y una tercera lectura (ya con el lápiz subrayador a mano) para atrapar todas aquellas sabias frases y fragmentos reveladores que pueblan el texto.
Sin ir más lejos, y en algo que me atañe por proximidad, el quinto capítulo, titulado «Gobernanza moral», comienza diciendo:
Una buena política necesita de un debate vigoroso e, incluso, del disenso y la resistencia. Hoy en día se ha confundido la política con la capacidad tecnocrática, que suministra seguridad militar y estabilidad económica a quienes ocupan el poder. La gobernanza moral alimenta una relación fundamentalmente igualitaria entre gobernantes y gobernados. En el mejor de los casos, se parece a la relación entre amigos espirituales.Tras eso, el autor habla del político virtuoso como aquel que es modelo para la gente que lo ha elegido, protector de los principios del dharma e impulso del bienestar de sus conciudadanos. También dice Sulak, y con acierto, que todos somos responsables de la calidad de nuestros políticos. Es obvio. Y es que, escudados tras el recurrente «todos son iguales» que promulga la derecha a través de sus medios de comunicación, últimamente somos espectadores de una clase política (y los que habitamos esta Comunitat Valenciana bien lo sabemos) cuyas únicas pretensiones son afianzarse en el poder cuatro años más, aunque para ello tengan que denunciar y vejar a quienes intentan ejercer la labor democrática de oposición (véase el caso de Ángel Luna, llamado a juicio y duramente humillado por el poder sencillamente por denunciar dicha trama, una red de corrupción que salpica a cientos de empresarios y cientos de altos cargos públicos del Partido Popular y de la Generalitat).
Tiene razón Sulak Sivaraksa: «La gente es responsable de la calidad de sus políticos». Si no exigimos unos políticos honrados, la democracia perderá valor, cayendo en el rancio autoritarismo, un marco político donde la falta de honestidad acapara la escena pública y los medios de comunicación pagados por los ciudadanos (Canal 9 a la cabeza) son trampolines para la propaganda pura y dura en los que cualquier tipo de debate crítico es sesgado y solo existe y se permite un único mensaje: quien gobierna es el mejor; los demás son peores.
Sigue Sulak:
Los gobernantes deben ser sinceros y humildes, estar deseosos de aprender de la gente de cualquier condición, no solo de los tecnócratas, los empresarios y los privilegiados.Y eso incluye, por supuesto, el respetar cualquier ideología. Cuando hace cuatro años los anteriores dirigentes del Ayuntamiento de mi ciudad intentaban programar sus visitas o parecían adecuar sus partidas de gasto a según la ideología de las personas, caían en aquello que critica el autor de La sabiduría de la sostenibilidad: «La buena gorbenanza descansa sobre la compasión y la no violencia, poniendo el énfasis en nuestra humanidad compartida y la interdependencia de todos los seres sensibles». Además, llegaban a producirse esas acciones incluso en la Cultura, algo que debería estar siempre al margen de la política y la economía, creando una total instrumentalización del Arte, algo de lo que ya hablaré en futuras ocasiones (me encuentro escribiendo un breve ensayo sobre el tema).
Pero dejemos que Sulak siga iluminándonos:
Cuando la buena gobernanza se erosiona, se debe siempre a uno de los tres venenos de la codicia, el odio y la ignorancia. El abuso de poder representa el odio, y la acumulación excesiva de bienestar representa la codicia. [...] La ignorancia es aún peor que la codicia y el odio. El líder debe comportarse de manera inteligente, iluminando el camino de una comprensión holística, permitiendo al mismo tiempo el disenso y la crítica. Para que esto ocurra, el gobernante no puede estar más allá del reproche o la crítica. Precisamente la crítica ayuda a restringir los privilegios y a cultivar la responsabilidad.Es abuso de poder cuando no se permite que la oposición pueda ejercer su labor democrática (caso de la mesa de la Presidencia en les Corts Valencianes, por tres veces condenada por el Tribunal Constitucional por ese motivo). Hay acumulación excesiva de bienestar cuando vemos «normal» que un Alcalde (por fortuna, eso ya se eliminó durante esta legislatura) vaya a pueblos vecinos a entrevistas personales con coche oficial y chófer, o permitimos que los desayunos y los cafés pasen como factura y salgan de las arcas municipales. Existe odio cuando no se tolera la crítica o el reproche, cuando uno se cree en poder de la Verdad y cualquier atisbo de libertad de expresión es cortado de raíz.
En ese caso, Sulak Sivaraksa nos dice que «cuando los políticos son arrogantes, recalcitrantes, trabajan demasiado estrechamente con los militares, se mantienen por encima de los ciudadanos o desdeñan a los individuos progresistas, su poder solo será un obstáculo para el cambio y pondrá en peligro su propia viabilidad». Y eso que el mismo Sulak se define como un «conservador radical»...
Tras esta explicación, el libro cita el propósito del antiguo rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, aquel de sustituir el Producto Nacional Bruto (PNB) por la Felicidad Nacional Bruta (FNB). Expone, además, algunos indicadores de esa felicidad.
- El grado de confianza, capital social, continuidad cultural y solidaridad social.
- El nivel general de desarrollo espiritual e inteligencia emocional.
- El grado de satisfacción de las necesidades básicas.
- El acceso a, y la capacidad de, disfrutar de la sanidad pública y la educación.
- El nivel de integridad medioambiental, incluyendo el crecimiento o decrecimiento de las especies, la contaminación y la degradación medioambiental.
Volviendo al inicio de esta entrada, al vídeo con el discurso de Gordon Gekko: ¿de verdad creemos que quienes nos sacarán de esta crisis son aquellos que nos han metido en ella? ¿De verdad podemos confiar en unos gobernantes que promueven y propugnan la especulación como forma de crear riqueza? ¿Es que no hemos aprendido nada?
El problema fue nuestro, de la especulación de los pueblos y de la decadencia de una clase política más preocupada por perpetuarse en el poder que por intentar mejorar la vida de los demás. La solución también es nuestra. Cada uno de nosotros tiene la capacidad de decidir. Cada uno de nosotros tiene la libertad de decidir. Que nadie nos la robe. Que nada nos la robe.
Quiero terminar citando un fragmento de las escrituras budistas con el que Sulak Sivaraksa cierra el capítulo dedicado a la gobernanza moral:
Cuando los reyes son honestos, los ministros de los reyes son honestos. Cuando los ministros son honestos, los dueños de la casa (cabezas de familia) son honestos. Cuando esto es así, la luna y el sol, las constelaciones y las estrellas se mueven correctamente en su curso. Los días y las noches, los meses y las quincenas, las estaciones y los años avanzan, los vientos soplan como deben. Cuando las cosechas maduran, los hombres tienen larga vida, son fuertes y libres de enfermedad.
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