jueves, 14 de abril de 2011

¿Nos merecemos eso?

Últimamente estamos asistiendo, con un hálito de sorpresa e incredulidad, a una defensa a ultranza de los trabajadores por parte del Partido Popular. Las declaraciones públicas de los máximos dirigentes giran en torno a ellos. Su preocupación primera, media y última es el trabajador. Esto que debería ser constante y general en todos los ámbitos de la política se convierte en eso que he dicho al principio, sorpresa e incredulidad, cuando hablamos de algunos partidos políticos. Y es que no se nos puede tratar de engañar: el PP, cuando hace algo, siempre tiene en mente un fin que ansía alcanzar.

Así lo pudimos ver en el Pleno municipal correspondiente al mes de abril.

Debido a la falta de liquidez de la gran mayoría de ayuntamientos (los ingresos han caído, fruto del descenso de la construcción; lejos quedan las épocas del ladrillazo...), y Novelda no es menos, muchas asociaciones tardan en cobrar sus respectivas subvenciones. Una de ellas, una de las más importantes para el devenir de las sociedades porque afecta a la educación (base de la formación de los seres humanos), es la Asociación Noveldense de Estudiantes Universitarios (ANEU). Yo mismo formé parte de esa asociación en mis años de estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante. Desde el Ayuntamiento se les ofreció la posibilidad de cobrar una parte de la subvención adeudada de forma inmediata, gracias a unos ingresos recientes en las arcas municipales, a lo que se negaron. Otros colectivos no se negaron a recibir esa parte de su subvención y ya la han cobrado. Por el contrario, ANEU prefirió esperarse y cobrar toda la cuantía de la subvención de una sola vez; su respuesta inmediata fue manifestarse en los soportales del Ayuntamiento antes del Pleno y luego asistir al mismo.

Posiblemente, de verme en esa misma situación, hubiera respondido de igual forma. Su comportamiento, totalmente cívico y serio, fue un ejemplo para cualquier futura reivindicación. Su manifestación, totalmente comprensible, fue un ejercicio de democracia que respeto y entiendo.

Por otro lado, los estudiantes saben, la ANEU sabe y el resto de asociaciones saben y desean que la crisis económica mundial, más aguda en nuestro país (y sobre todo en nuestra tierra) debido a ese urbanismo agresivo que la derecha se encargó de fomentar y favorecer, pasará pronto y todas las subvenciones prometidas y firmadas se pagarán. Esa es la intención del actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Novelda. Esa debería ser, también, la intención de todos los grupos políticos, ya sea con representación municipal o sin ella.

Lo que sí está claro es que es lícito manifestarse. En eso consiste la libertad de expresión. Una libertad de expresión en la que el Partido Popular de Novelda no creía, ni desde luego sigue creyendo, cuando en la legislatura pasada se cacheaba a la gente antes de entrar al Pleno o se desalojaba el salón al antojo del Presidente o se llegaba a paralizar la ayuda económica a revistas culturales cuando el contenido no era el «deseado»...

Digo esto porque si consideramos a los estudiantes como trabajadores no remunerados (y deseo que nadie equivoque la metáfora) que se labran su futuro, la ANEU podría ser una especie de sindicato estudiantil donde los universitarios expresan sus opiniones y canalizan sus dudas y problemas, además de constituirse en el órgano competente para recibir y solicitar cuantas ayudas quieran y necesiten. Y el PP de Novelda no cree en los sindicatos, no cree en la libertad de reunión y expresión, no cree en la diversidad de opiniones.

A las pruebas me remito.

Un simpatizante del PP colgó en el muro de su Facebook el siguiente mensaje:


Sin entrar a analizar las diferentes faltas de ortografía que se pueden llegar a cometer en apenas dos líneas de texto, uno de los actuales concejales del grupo popular clicó sobre el botón de «me gusta», asumiendo ese discurso que, además de ir en contra de las libertades del individuo, pretende anular uno de los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (concretamente el 23.4: «Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses») y, lo que es más grave, el artículo 7 de la Constitución Española:
Los sindicatos de trabajadores y las asociaciones empresariales contribuyen a la defensa y promoción de los intereses económicos y sociales que les son propios. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Su estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.
El PP de Novelda, y por extensión suponemos que el PP regional del imputado Camps o el PP nacional de Mariano Rajoy, parece no creer en los sindicatos, parece no creer en esa libertad individual para sindicarse que se define en nuestra Constitución y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. ¿El PP de Novelda quiere devolvernos a las épocas preconstitucionales?

Eso es lo que se nos viene, señoras y señores, ciudadanas y ciudadanos de Novelda. Esto es lo que se nos viene...

De este modo, toda esa pretendida defensa de los trabajadores, ese vídeo grabado por las NN.GG. de Novelda en defensa de los estudiantes (pero aprovechando la ocasión para criticar al equipo de gobierno), todo ese discurso de la creación de empleo por parte de la representante de la trama Gürtel en Novelda (actual Presidenta de Les Corts y alcaldable por el PP) cuando el empleo es competencia de la Comunitat Valenciana...; todo eso, decía, ¿qué significa entonces?

La respuesta es sencilla. Todo es una postura. Un gesto. Una mentira.

Su solución para la crisis es eliminar los sindicatos (eliminando la voz de los trabajadores y dando vía libre a los despidos masivos de funcionarios públicos que ya nos anticipó Rajoy), privatizar la educación y la sanidad (el que quiera saber y conocimiento o quiera estar sano que lo pague, algo que ya está pasando en nuestra Comunitat) y destruir el estado de bienestar social creado durante el Gobierno de Rodríguez Zapatero (eliminando cualquier Ley que no les interese a ellos o a sus instituciones afines), todo ello controlando los medios de comunicación, tal y como se puede ver en Tele Madrid y Canal 9, regresando a los años anteriores a 2004 de TVE; es decir, un ente al servicio del poder y del partido en el Gobierno.

Esto es lo que se nos viene encima.

Y su solución es eliminar los sindicatos, definidos por el DRAE como «asociación de trabajadores constituida para la defensa y promoción de intereses profesionales, económicos y sociales de sus miembros».

Ahora ya sabemos sus intenciones. ¿De verdad nos los merecemos?

2 comentarios:

  1. Te aburres mucho y tienes mucho tiempo libre. Si tanto te preocupa mi ortografía dame unas cuantas clases, porque seguro que vales más como maestro que como político. Lo dicho, por lo visto tienes poco trabajo, vergüenza me daría a mí invocar los Derechos Humanos cuando tú te los pasas por el Arco del Triunfo. Y ahora si quieres, lo borras, aportando tu colaboración a la democracia.

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  2. Hola Jaume: como ya te comenté en otra ocasión, gracias por emplear tu tiempo en leer este humilde blog o mis artículos (es todo un honor para mí, y así te lo agradezco). No obstante, el tiempo que gasto en escribir estas entradas no es todo lo amplio que me gustaría, pues, al contrario de lo que afirmas, no dispongo de demasiado tiempo libre, y cuando lo tengo prefiero usarlo para leer: en ocasiones, de esas lecturas surgen nuevas entradas, así que no hay mal que por bien no venga.

    Entrando al asunto de tu comentario, no me preocupa tu ortografía. Cada uno tiene la que tiene, por supuesto, y así lo digo en mi entrada: "sin entrar a analizar las diferentes faltas de ortografía que se pueden llegar a cometer en apenas dos líneas de texto...". Y por lo que dices de que seguro que valgo "más como maestro que como político", no me considero ni una cosa ni otra. Ni maestro, ni político, ni profesor, ni escritor, ni filólogo, ni músico. Una cosa es el trabajo, otra es la carrera, otra es la disposición propia a hacer algo. Lo que me siento, y como te siento a ti, Jaume, es como persona, como ser humano.

    Por eso mismo respeto la Declaración Universal de los Derechos Humanos. No sé por qué afirmas que me la paso por el "Arco del Triunfo", la verdad. He vuelto a leer sus 30 artículos y creo firmemente en todos ellos. Es más, creo que hay demasiados países en el mundo en los que esos Derechos Humanos no se cumplen y sí deberíamos utilizar todas nuestras fuerzas para cambiar esa situación.

    De esa forma, de esa firma creencia en la DUDH y en virtud de lo que expresan los artículos 18 y 19 en cuanto a la libertad de pensamiento, de opinión y de expresión, he publicado (tal vez contra tu pronóstico) tu comentario. Yo no sé si respetas los Derechos Humanos (el 23.4, a juzgar por tus palabras, desde luego que no), pero quizá convendría que los leyeras (los puedes encontrar en www.dudh.es) puesto que me has eliminado de tu Facebook, quizá para que no vea lo que cuelgas sobre mí o sobre otras manifestaciones tuyas.

    No me importa, Jaume. Como te dije una vez, para alguien que escribe es un honor que le lean. De nuevo, gracias. Disculpa que ese honor no sea a la inversa.

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